Por el cepo cambiario, las retenciones efectivas a la soja superan el 50%

A partir de los controles cambiarios, los exportadores dejaron de recibir dólares en mano y ahora el estado les entrega pesos al tipo de cambio oficial. Pero como el mercado de cambios está bloqueado, la única forma de recuperarlos es mediante el "blue", que cotiza a unos $6,40. Con lo cual el 35% cobrado inicialmente por los derechos de exportación de la oleaginosa llegarían hasta a un 53%.

El cepo cambiario está actuando para los productores de soja como un aumento de las retenciones. Desde que el gobierno bloqueó el acceso al mercado de cambios, por cada dólar que genera el sector, recibe pesos de acuerdo al tipo de cambio oficial en el momento de la liquidación.

Es decir que por cada tonelada de soja, que actualmente está en unos U$S648, el estado le gira a los productores, retención a las exportaciones del 35% mediante, unos 1.940 pesos.

Pero el problema es que si desean hacerse nuevamente de esos billetes verdes sin el objetivo de importar, el mercado único y libre de cambios estará cerrado. Con lo cual, deberán acudir al mercado paralelo, en donde la divisa norteamericana cotiza a $6,40, de manera que los 648 dólares exportados se convierten en 305 dólares para el exportador.

Así lo señala un informe de Idesa, según el cual, bajo este ejercicio, las retenciones a las exportaciones de soja llegan a más de un 50%.

“Este cálculo aproximado permite mostrar que la alícuota teórica de retención a la exportación del 35% se convierte, gracias al “cepo” cambiario, en una imposición del orden del 53%. Si bien el ejemplo se refiere a la exportación de una tonelada de soja en grano, opera en igual sentido para la producción de aceite y biodiesel”, reza el estudio.

Y continúa advirtiendo que “el uso de tipos de cambios múltiples lleva a que los productores reciban un dólar bajo (el oficial) desalentando las ventas al exterior al perder capacidad competitiva". "En la práctica, opera una multiplicidad de trabas burocráticas por las cuales muchas veces hay que apelar al mercado de cambios paralelo”, agregan.

Es que los controles estarían afectando no sólo al sector agrario, sino a la industria en su conjunto por vía indirecta, sobre todo si se tiene en cuenta que “la soja, además, es un motor de industrialización, tanto por su alta demanda de maquinarias, insumos químicos e innovaciones biotecnológicas como por su industrialización en aceite y biodiesel, dos de los pocos productos en que la Argentina es uno de los líderes mundiales”, analizan.

Este tipo de políticas fue la que habría llevado a las crisis registradas durante las décadas del 70\' y 80\'. “La aplicación de un mercado de divisas desdoblado –por el cual los exportadores y una gran cantidad de industrias ligadas deben comprar insumos valuados a dólares caros (el paralelo) y vender su producción a dólares baratos (el oficial)– tiene muchos antecedentes en la Argentina. Este tipo de política es la que llevó a la decadencia exportadora del país y se manifestó en su máxima expresión en las crisis de las décadas de los ´70 y los ’80” recuerda el informe.

La Argentina, según Idesa, estaría desaprovechando un contexto mundial descomunalmente favorable y eso se vería reflejado en la escasa creación de empleo de la primera mitad de este año.

A eso se le suma el incentivo a la corrupción que una situación de este tipo genera. Así, “los tipos de cambio múltiples, además de su sesgo anti-exportador, crean enormes oportunidades de corrupción. Más allá de las voluntades y la ética de los funcionarios, el esquema es intrínsecamente promotor de corrupción ya que es imposible evitar subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones”, concluye el estudio.

Nota original: http://lapoliticaonline.com/noticias/val/84947-7/por-el-cepo-cambiario-las-retenciones-efectivas-a-la-soja-superan-el-50.html


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